Concretamente, cambiamos nuestros palillos de bambú por unos reutilizables, sin funda, que vienen dentro de una servilleta canguro. De esta manera, tenemos el objetivo de seguir apostando por la restauración responsable para evitar al máximo las emisiones al planeta.
Para producir la madera de los palillos y el papel de funda se consumen recursos naturales (como agua, madera y energía fósil). Asimismo, se requiere transporte para llevar la materia prima para elaborar los palillos desde los bosques hasta las plantas productivas, lo que también puede generar emisiones de gases de efecto invernadero. Después de su uso, los palillos generalmente se convierten en residuos sólidos que en la mayoría de las ocasiones no se reciclan y acaban en vertederos, incineradoras o en entornos naturales. Cuando estos terminan en entornos naturales pueden causar daños en la flora y la fauna y contribuir a la pérdida de biodiversidad. Por ello, tenemos esta iniciativa implementada en los más de 70 restaurantes que tenemos repartidos por las principales ciudades de España, Andorra y Portugal. Eliminamos estos residuos, reduciendo así la huella de Co2 y alineándose con los ODS 12 (Producción y consumo responsable) y 13 (Acción por el clima).