García-Carrión ha reafirmado su compromiso con la sostenibilidad a través de la planta Don Simón en Huelva. Esta planta, rodeada por más de 1.500 hectáreas de naranjos se ha convertido en un referente mundial de innovación ambiental. El proyecto tiene tres objetivos claros:
Además en la finca Don Simón, se han destinado 250 hectáreas para proteger el hábitat de la avutarda, una especie en peligro de extinción. Asimismo, la plantación y recuperación de variedades ancestrales de cítricos. El proyecto también incluye la instalación de colmenas para insectos polinizadores y la incorporación de cubiertas vegetales entre los cultivos.
En su lucha contra el cambio climático, Garcia-Carrión ha instalado 9.180 paneles fotovoltaicos, que cubren el 30% de sus necesidades energéticas y evitan 2.492 toneladas de CO₂ al año. Además, la planta utiliza calderas de biomasa que transforman 12.000 toneladas de residuos agrícolas en energía térmica, evitando más de 8.200 toneladas de CO₂ anuales.
Otra innovación clave es el motor de cogeneración, que funciona con biogás generado a partir de la depuradora de la planta. Este sistema produce 1.200 kW de potencia eléctrica, lo que contribuye a la optimización de los procesos internos y avanza hacia una mayor autosuficiencia energética con fuentes renovables.
Este proyecto pionero no solo demuestra la viabilidad de integrar prácticas sostenibles en toda la cadena de valor, sino que convierte a García-Carrión en un referente global en la industria agroalimentaria, abriendo el camino para futuras iniciativas empresariales comprometidas con la sostenibilidad y la lucha contra el cambio climático.