Endesa juega un papel crucial en la transformación energética de la sociedad. Por ello, el Plan Estratégico de la compañía contempla el objetivo de convertirse en una empresa totalmente libre de emisiones en 2040. El Plan sitúa la descarbonización y la transición justa en el centro de su estrategia, y confirma una ambiciosa senda de reducción de emisiones que ya ha comenzado, alineado con el escenario de 1,5ºC de la iniciativa Science Based Target Initiative.
Dentro de este contexto, una de las iniciativas que Endesa está desarrollando es el proyecto Andorra-Mudéjar, que tiene como objetivo mitigar el impacto provocado por el cierre de la actividad de la central de carbón. Para ello, se está llevando a cabo un plan de acompañamiento socioeconómico que busca hacer una transición justa que reduzca el impacto del cese de la actividad y contribuya a descarbonizar la economía.
La región ha sufrido severamente el éxodo rural, siendo durante cuatro décadas la central térmica el principal foco económico de la zona. Con el fin de mantener la actividad económica y crear empleo local, tras el cese de la actividad, se ha desarrollado un plan de reindustrialización de la zona afectada. Encontrando soluciones y proyectos más allá del sector energético, que cumplan con criterios de negocio sostenibles.
Con el objetivo de contribuir a la descarbonización de la sociedad, se sustituirán los 1.101 MW térmicos de la central de carbón por 1.844 MW de capacidad renovable. Para reemplazar esta capacidad, se están desarrollando 14 proyectos renovables con 7 hibridaciones (solar y eólica). Adicionalmente está prevista la construcción de 80 MW de almacenamiento con baterías y un electrolizador de 15 MW para la generación de hidrógeno verde que permitirán gestionar los excedentes de la energía renovable. Por último, se reutilizará el compensador síncrono de la central térmica que permitirá verter la energía renovable con mayor calidad y estabilidad a la red favoreciendo el buen funcionamiento de la misma.
El proyecto ha sido el adjudicatario del primer concurso de un nudo de transición justa, un planteamiento hasta ahora único en España que permite una mayor eficiencia del uso de suelo y de las instalaciones, con una producción mucho mayor de la capacidad anteriormente instalada.
Cabe destacar, que todo el proyecto ha sido diseñado siguiendo los principios de economía circular.