Uvesco, empresa dedicada a la distribución alimentaria y que cuenta actualmente con casi 300 supermercados, es consciente del impacto que su actividad causa, por eso hace un esfuerzo activo en disminuirlo. De este modo, la organización ha conseguido reducir un 55,7% su huella de carbono desde el año 2019, a través de diferentes medidas de reducción como el consumo de energía 100% renovable o las acciones en eficiencia energética.
Aún así, hay parte que actualmente no se puede reducir, ya que no hay alternativas técnico-económicamente viables. Por eso Uvesco, en su camino a la neutralidad climática, ha decidido compensar sus emisiones. Para ello se ha adherido al Fondo Voluntario de Carbono de Gipuzkoa, ya que dentro de las organizaciones que ofrecen compensar las emisiones, ofrece un valor añadido muy interesante, en la que destacan poder hacer la compensación localmente. La finalidad de este fondo es compensar las emisiones en las organizaciones de Gipuzkoa a través de la financiación de proyectos con impacto en el propio territorio donde se producen. Estos proyectos crean los mecanismos e instrumentos necesarios para la mitigación de las emisiones que no se pueden eliminar como las infraestructuras verdes, la mejora de energías renovables, la mejora de sumideros de CO2, la preservación de la biodiversidad o la descarbonización de la economía. A través de estos planes estratégicos se contribuye de manera socio-ambiental a la mejora del patrimonio natural, a los servicios ecosistémicos y a la resiliencia ante el cambio climático de Gipuzkoa.
En 2023, dentro de los proyectos de este Fondo, Grupo Uvesco ha contribuido a la creación de cuatro pequeños humedales, que abarcan 9,5 hectáreas en el parque natural de Peñas de Aia, a escasos km de las plataformas que el grupo tiene en Irún. Del mismo modo, se ha regenerado la regata de Molinao, en Donostia, donde Uvesco cuenta con una veintena de supermercados. Estos proyectos no solo ayudan a la conservación de la biodiversidad, sino que también lo hace con la conectividad, la adaptación y la resiliencia al cambio climático.
Gracias a este proyecto, no solo se consigue compensar el 10% de las emisiones generadas en el mismo lugar donde se genera el impacto, sino que, además, se ayuda a diseñar mecanismos que contribuyen a la mitigación y aseguran el incremento de la capacidad de absorción de CO2 en Gipuzkoa frente a los impactos del cambio climático.