Telefónica es plenamente consciente de que el cambio climático es uno de los principales retos que afrontamos actualmente como sociedad. Para poderlo superar de forma exitosa, la compañía debe desempeñar un papel clave como motor de cambio por medio de los servicios de digitalización, Big Data e Internet de las cosas, para ayudar a sus clientes a reducir emisiones. Sin embargo, también tiene que reducir sus propias emisiones, tanto de sus operaciones directas, como de su cadena de valor.
Por ello, en 2022, Telefónica reforzó su compromiso, convirtiéndose en el primer operador de telecomunicaciones a nivel mundial en obtener la validación de su objetivo de cero emisiones netas en 2040 por parte de la iniciativa SBTi (ya se disponía de objetivos basados en ciencia validados desde 2020).
Para garantizar el cumplimiento de sus objetivos, Telefónica publicó en 2022 su Plan de Acción Climática que, integrado en el modelo de gobernanza de la compañía, contempla la cuantificación de emisiones, la implementación de acciones concretas con indicadores verificables y la definición de responsabilidades de supervisión y rendición de cuentas en la organización.
El Plan no sólo define acciones en el modelo operacional de Telefónica, también en su estrategia comercial y financiera y en su compromiso con los clientes, con la cadena de suministro y con la sociedad. Todo ello, con la finalidad última de apoyar la transición de Telefónica hacia una economía baja en carbono.